viernes, julio 31, 2009

ASÍ, sin pies ni cabeza


Estaba ahogandome, sin poder respirar, sentía que todos tenían la mirada puesta en mi y que me quemaban la piel. Tenia ganas de vomitar mis sentimientos, pero no había nadie que me dijera:"tranquila, estoy aquí"
Salí,sola y casi sin ropa, a la calle. Era ya de noche y recién ahí me di cuenta de que había llovido todo el día. Habían muchas posas, y en ellas se reflejaba la luna llena(mala señal,siempre me deprimo).
Corrí(solo porque sentí que alguien gritaba mi nombre)desesperadamente y sin rumbo. Llegué a una plazoleta cerca de la linea del tren. Sabia que era un poco peligroso, pero que mas daba. Estaba casi muerta, fría y pálida. Encendí a mi fiel amigo, me senté en el banco y lloré. Creo que algo se liberó, algo que tenia guardado desde hace bastante tiempo. No podía parar.
Era cerca de las dos de la mañana y decidí que como ya no me habían asaltado, no debía abusar de mi suerte y volví a "casa"(entre comillas porque en realidad no tengo).
Cuando llegue fui directo a las pieza sin dar explicaciones.
Cerré la puerta, caí sobre la cama y desperté al día siguiente con la luz del sol.
No sé porque, pero sabía que aún no estaba ni mis pies ni mi cabeza, y que ese pavo aún seguía en mi espalda.