Salgo de mi casa. Son como las seis de la mañana, no lo sé bien. Se siente el olor a mañana helada, fresca y mojada. Me desperté llorando. Otro de mis estúpidos sueños. Ya no podía seguir durmiendo. Me levanté , tratando de no hacer ruido. Me preparé un café. Vi que habia parado de llover y me dieron ganas de salir. Tomé el MP3. Un rato el play... espero. Sé que se prende pero no lo veo, la pantalla está mala. Otro play y suena BUFON de MANUEL GARCÍA-genial,era lo que quería-. Abro la puerta y entra el mozart. Le abro la puerta del jardin para que salga. Pienso-perro de mierda, dejó todo cochino-pero no me molesto en limpiar.Cierro la puerta. Abro la puerta del frente y salgo. Trato de no pisar las posas de agua pero es imposible, esta todo mojado. Se me ocurrió salir con lonas y se me pasaron. -Da igual-pienso.
Camino, pienso, siento el olor a mañana, a lluvia, a noche, a día.
Camino, escucho, canto, tarareo,invento palabra. Llego a la plazoleta, no la de siempre, otra. Me ciento. Veo en el muro de la plazoleta que dice Te quiero Sebastián. -Nunca haría algo tan cobarde- pienso. Después digo-Sí, si lo haría-.
Pasan los segundos, minutos, horas. Son las ocho y algo mas. Me paro.
Camino, pienso, siento el olor a mañana cuando ya no es muy de mañana.
Camino, escucho, canto, tarareo, invento palabras. Ahora se ven personas(ESO CREO),veo pasar autos.
Llego a la casa. Reina el silencio. Subo a la pieza. Apago el MP3, un rato en play y lo dejo sobre el escritorio. Tomo MALA ONDA de FUGUET.
Leo, pienso siento como si fuera Matías. Quien sabe, quizás si, quizás no. Me la gana el sueño. Duerno, y ojalá en blanco, no en negro.
lunes, agosto 24, 2009
miércoles, agosto 19, 2009
...
Emilia, por tu bien tienes que salir de aquí!! no ves que te hace daño??! acaso no lo ves!- dio un respiró y continuó- no te preocupes, todo estará bien -le dijo Gustavo, acariciándole su pelo.
-!es que ya no puedo, ya no!- Y su voz se quebró.
Un par de lágrimas cayeron por su cara.
Gustavo sintió un escalofrío dentro de el, algo que no conocía. Sabia que tenia que sacar a Emilia de ese horrible lugar. Lo único que se le ocurrió fue llevarla a una plazoleta.
La contuvo y la abrazó. Mientras escuchaban "illgresi" de sigur ros los dos estaban volando en un mundo compartido, en su propio mundo.
Los labios de Emilia, sin darse cuenta, se toparon con los de Gustavo.
Ya no había mas que hacer, ambos estaban condenados.
-!es que ya no puedo, ya no!- Y su voz se quebró.
Un par de lágrimas cayeron por su cara.
Gustavo sintió un escalofrío dentro de el, algo que no conocía. Sabia que tenia que sacar a Emilia de ese horrible lugar. Lo único que se le ocurrió fue llevarla a una plazoleta.
La contuvo y la abrazó. Mientras escuchaban "illgresi" de sigur ros los dos estaban volando en un mundo compartido, en su propio mundo.
Los labios de Emilia, sin darse cuenta, se toparon con los de Gustavo.
Ya no había mas que hacer, ambos estaban condenados.
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