Emilia, por tu bien tienes que salir de aquí!! no ves que te hace daño??! acaso no lo ves!- dio un respiró y continuó- no te preocupes, todo estará bien -le dijo Gustavo, acariciándole su pelo.
-!es que ya no puedo, ya no!- Y su voz se quebró.
Un par de lágrimas cayeron por su cara.
Gustavo sintió un escalofrío dentro de el, algo que no conocía. Sabia que tenia que sacar a Emilia de ese horrible lugar. Lo único que se le ocurrió fue llevarla a una plazoleta.
La contuvo y la abrazó. Mientras escuchaban "illgresi" de sigur ros los dos estaban volando en un mundo compartido, en su propio mundo.
Los labios de Emilia, sin darse cuenta, se toparon con los de Gustavo.
Ya no había mas que hacer, ambos estaban condenados.
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